viernes, 7 de enero de 2011

Si en EEUU se cierran Bancos y en el Reino Unido y Suecia se nacionalizaron ¿por qué en la zona euro no se puede hacer lo mismo con Bancos y Cajas?

QUITAS Y CONVERTIR DEUDA EN ACCIONES
Bruselas propone ahora el rescate privado de la banca
La Comisión Europea propone una especie de quiebra ordenada de entidades en la que los acreedores asumirían quitas e, incluso, podrían convertir deuda en acciones para salvar al banco. Lo opuesto al rescate público y al "too big to fail", aunque también incluye nuevas medidas intervencionistas.
LIBERTAD DIGITAL
Al fin un organismo público plantea una propuesta más o menos coherente con los principios del libre mercado para la resolución de quiebras bancarias: acabar con el tan extendido lema "too big to fail" (demasiado grande para caer) y con los rescates públicos.
Tras tres años de crisis financiera internacional, en la que los gobiernos de medio mundo han inyectado cientos de miles de millones de dinero público para salvar a entidades insolventes, se discute la posibilidad de que los acreedores asuman las pérdidas derivadas de una caída bancaria e, incluso, que conviertan deuda en acciones para rescatar al banco en problemas.
La idea parte de la propia Comisión Europea. En un documento de casi 100 páginas plantea proteger a los contribuyentes de nuevas crisis bancarias mediante la aplicación de quitas (descuentos en los bonos bancarios) a los acreedores de las entidades insolventes. El comisario de Mercado Interior y Servicios Financieros, Michel Barnier, lanzó el jueves una "consulta" pública (documento de trabajo) para discutir este posible mecanismo y recibir propuestas hasta el próximo 3 de marzo.
"Estamos discutiendo la idea de aplicar quitas o conversión de deuda para ayudar a estabilizar un banco quebrado y reducir así la necesidad de inyectar fondos públicos", según fuentes de la Unión. Se trataría, pues, de un plan similar al de la "quiebra ordenada de países" que ha impuesto Alemania para afrontar la crisis de deuda pública que vive el seno de la zona euro, sólo que aplicado al sistema financiero.
De este modo, el objetivo de Bruselas consiste en permitir la quiebra ordenada de los bancos insolventes sin desestabilizar todo el sistema ni tener que acudir a las arcas públicas, de manera que la financiación recaiga por este orden en: accionistas, acreedores sin garantías y acreedores preferenciales, mediante quitas a la hora de cobrar una obligación de deuda, informa Efe.
Así pues, el capital privado asumiría la carga de las quiebras y rescates bancarios, y no sólo los contribuyentes, tal y como ha sucedido hasta ahora. No obstante, el rescate del sector financiero en Europa representó un gasto para las arcas públicas del 13% del PIB. Barnier, defendió su propuesta en una nota de prensa enviada con motivo de la apertura de la consulta pública:
"Aunque nuestro principal objetivo es una mejor prevención, los bancos quebrarán en el futuro y debemos ser capaces de hacerlo sin hundir todo el sistema financiero. Por ello, tenemos que preparar un sistema que garantice que Europa está bien preparada para lidiar con las bancarrotas de bancos de manera ordenada, sin apelar a los contribuyentes para que vuelvan a pagar el coste".
La solución privada a las quiebras
Para ello, la Comisión desea dotar a los reguladores nacionales de nuevos poderes para llevar a cabo la liquidación ordenada o el rescate de un banco. De este modo, tendrían la facultad de determinar la aplicación de quitas o bien convertir deuda en capital.
Esta última opción, supone, precisamente, toda una novedad. Y es que, "la quiebra del sistema financiero podría evitarse con capital privado", según un estudio del Observatorio de Coyuntura Económica del Instituto Juan de Mariana (OCE) publicado en 2009. Así, tras la quiebra de Lehman Brothers (finales de 2008), la banca estadounidense se habría salvado si sus acreedores hubiesen convertido, como mucho, el 8,5% de sus créditos (bonos) en acciones. Y ello, "sin necesidad de meter un solo dólar del contribuyente", tal y como explicaba Juan Ramón Rallo. La solución privada a las quiebras bancarias.
Más poder para los reguladores
Aún así la propuesta no está exenta de nuevos elementos intervencionistas. Así, en el escenario de liquidación ordenada de un banco, los reguladores públicos podrían, igualmente, tomar el control de la entidad, vender partes del negocio o transferir activos a un "banco malo", y ello sin necesidad de contar con el beneplácito de los accionistas, lo cual supondría en la práctica nacionalizar, aunque temporalmente, entidades privadas.

En el capítulo de la prevención, aboga por obligar a las entidades a que preparen planes de quiebra, conocidos como testamentos, que establecerán cómo actuar en momentos de turbulencias o incluso de insolvencia.

En la fase de la intervención temprana, Bruselas propone que los reguladores puedan prohibir el pago de dividendos, obligar a reemplazar a los directivos o a deshacerse de una determinada línea de negocio considerada de riesgo. "Estos poderes pueden ser considerados intrusivos, pero son medidas necesarias, justificadas y proporcionadas", explicó una fuente europea.

Estas iniciativas están inspiradas en muchas de las soluciones que ya han sido aplicadas en los bancos intervenidos durante la crisis, pero la Comisión desea un marco común, dado el carácter trasnacional de muchas entidades y los distintos marcos reguladores en cada país.

En este sentido, la Comisión plantea la creación de colegios de liquidación en los que estarán representados los países afectados y que servirán para liquidar una entidad insolvente con presencia en varios estados. Bruselas quiere que la futura legislación se aplique a todas las entidades bancarias y a algunas firmas de inversión de importancia.
Importantes matices

Pese a la novedad que supone que los acreedores de los bancos asuman pérdidas y conviertan deuda en acciones, la Comisión introduce importantes matices a tener en cuenta.
En primer lugar, la propuesta no es definitiva y en ningún caso será retroactiva, por lo que no afectaría a los inversores que poseyeran bonos de entidades financieras antes de que se tramitase la ley. Entraría en vigor no antes de 2013, según fuentes comunitarias.
Además, la contribución privada es uno de los aspectos que permanecen por el momento "más abiertos", pues hay aspectos legales que determinar, como la posible inclusión de las condiciones de la potencial quita en las cláusulas de las futuras obligaciones.

Asimismo, la Comisión propone un límite a las eventuales pérdidas de los inversores, de manera que éstas no podrán superar las que habrían sufrido si se hubiera aplicado el régimen actual de insolvencia.

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